miércoles, 26 de febrero de 2014


Iba cayendo en un abismo donde el dolor era cada vez más insoportable, todo era oscuridad. Jamás sentí tanto dolor y jamás me sentí tan devastada como esa vez.

Nunca había llorado así, las lágrimas recorrían mi rostro, aumentando ese infernal sufrimiento.

Mi alma había caído en el más ruin castigo, el aislamiento, el frio y la oscuridad eran asfixiantes.

 
Ya no podía mentirme, era imposible engañarme y tratar de convencerme de algo del cual yo misma había sido testigo.

Asocial y egocéntrico corazón, a un paso del averno y ser empujado por ti mismo. Mi alma desolada sufriendo ese calvario interminable, eterno y que iba en aumento.

Jamás sentí  tanta impotencia, más debilidad y dolor que esa vez. Nunca me sentí tan inútil, tan vacía.

Jamás el dolor había sido tan insoportable y había inundado aquel abismo de mis lágrimas.

viernes, 7 de febrero de 2014


El tiempo pasa,pero no noto ninguna mejoría en lo nuestro,todo va empeorando. Cada día estas más lejos, es más frío, es más solo y más triste el olvido. Es difícil aceptar que eres invisible ante los ojos de la persona que amas, gritar y no ser escuchado, estar ahí y no ser notado, amar y no ser amado. Es cansado intentar ser la persona que tú mereces y jamás lograrlo. Es inútil esforzarse en algo que no da ningún resultado. Percatarse de que no existe nada entre los dos,todo es una falsa imitación de lo perfecto. Que simplemente yo no soy la persona que tú necesitas y tú no eres quien a mi me merece.