viernes, 31 de octubre de 2014

Y no dudo más.

Te veo y no dudo más. Cuanto amo  la comisura de tus labios  cada vez que sonríes, tu mirada que atrapa y llena de nerviosismo, tus labios que son capaces de despertar deseo. Tus manos que imploro volver a tomar y tu cuerpo que da puerta al paraíso, a la paz, a un lugar seguro. Tus besos que causan adicción, tus abrazos que me llenan de paz y tus caricias que hacen sentir amado hasta el último rincón de mi cuerpo. Tu aroma que se queda impregnado en mi ropa, el sonido de tu risa que recuerdo tan seguido y la sensación de sentirte hablándome al oído. El deseo de tenerte frente a mí, tus mejillas sonrojadas y tu agitado respirar. Amo como te ves al despertar, como te ves formal e informal, como te ves despeinado, como te ves dormido, feliz y complacido.  Amo cada parte de ti y todo lo que en conjunto eres. Amo el tiempo que estas a mi lado, el tiempo que te espero y el que te extraño. Amo que me llenes de besos, me abraces y me sonrojes. Cuando me haces enojar y me siento incapaz de hacerte daño, cuando olvido todo si me miras.  Amo confirmar y reconfirmar cada día que invierto bien mí tiempo a tu lado, que no tengo ojos para nadie más y que no me equivoco contigo, tú sobrepasas todas las expectativas, eres mejor de lo que se puede llegar a creer. Amo encontrarme viendo tus fotografías, pensando en ti al escuchar una canción, escuchar tu nombre, recordarte infinidad de veces al día.  Amo tenerte a escasos sentimientos de mí y sentir lo difícil que es no tener ganas de besarte, abrazarte y decirte lo mucho que te quiero. Amo que llenes mi vida de razones y que ocupes un espacio en mi tiempo. Amo todos y cada uno de tus defectos, así como a todas tus virtudes. Amo cuando no hay lugar para la seriedad y todo nos provoca risa. Cuando el amor se nos escapa de las manos y el tiempo va tan rápido y lento a la vez. Amo cuando nada me puede quitar la sonrisa que dejas en mi rostro, cuando no puedo sacarte de mi mente y cuando sueño contigo. Amo todos tus lunares, tus locuras y tu complicidad. Amo mirarte, acariciarte y  dormir a tu lado.  Amo que cierres los ojos al besarme y que me tires besos desde lejos. Amo  tus gestos, hacerte cosquillas y reírme de tus chistes aunque no den mucha risa.  Cuando me abrazas fuerte, cuando las despedidas deberían ser eternas y cuando besas mis manos. Amo tu honestidad, tu confianza y el tiempo que me dedicas. Amo que me ganes en juegos y me dejes ganar. Amo verte sin que me veas, decir que te amo sin que lo escuches y  sonrojarme sin que lo notes. Cuando hago mi intento por cuidarte, cuando tú me cuidas y cuando cuento los minutos para verte. Amo cuando no paras de hablar y solo a besos te detienes. Cuando recordamos momentos lindos y divertidos juntos, aunque a veces la memoria nos falle.  Amo nuestro tiempo a solas y nuestras ganas de huir de la multitud. Amo compartir gustos contigo y también diferencias. Amo que cada día me des más razones, que  me enamores más y  me hagas temblar. Amo lo que me haces sentir cada vez que me abrazas, la manera en la que me miras y tu manera de complacerme. Tu  inteligencia, tu  paciencia y tu calidez.  Amo  los silencios, la debilidad y la oscuridad a tu lado. Amo tu cabello, tu barba y tu piel. Amo encontrar tanta belleza, luz y paz en ti. Amo lo responsable que eres y me siento orgullosa. Amo  saber que puedo ser yo misma cuando estoy contigo y estar juntos sin hacer nada en concreto. Amo que eres infinitamente pasional aunque no lo sepas todavía. Tu voz, hablar contigo y que me hagas reír. Amo encontrarte irresistible y perfectamente anormal. Amo  que no me juzgas y no me comparas.  Amo tu nariz, tu  frente y hasta lo que no le gusta de ti, yo lo amo.   Amo que sabes escuchar y eres comprensivo.  Amo tu cuerpo, centímetro a centímetro, milímetro a milímetro. Amo que seas el paquete completo, es  imposible no enamorarse de ti.  Amo que me complementes,  que  me quieras y te dejes querer.  Tu ausencia de vicios.  Amo como mueves las cejas y que sepas como hacerme reír.  Amo el color  de tus ojos, la suavidad de tus labios y la esperanza de tus cálidos brazos. Amo tu compañía y hasta tus despedidas porque ya pienso en tu regreso.  Amo el calor de tu cuerpo junto al mío, tus miradas fundidas con las mías y el dulce sonar de tus susurros al oído.  Amo cuando tu sonrisa resuena en el lugar y tu silencio lo ensordece. Amo formar parte de tu vida y que tú formes parte de la mía. Amo la magia, la coincidencia y lo inexplicable. Amo la forma con la que tomas mi cara y te inclinas para besarme. Amo cuando probamos cosas nuevas. Cuando te quejas del mundo porque piensas que no deberían pasar tales situaciones. Amo que seas único en mi vida en muchos aspectos, que pasemos momentos inolvidables y me hagas sentir especial. Amo que me enseñes cada día algo nuevo y me sorprendas en  innumerables ocasiones. Amo no poder evitar amarte. Amo los días soleados y nublados a tu lado. Amo los días y las noches. Amo como conviertes una lágrima en una sonrisa en cuestión de segundos.  Amo tu gran autenticidad.  Amo querer pasar mi vida entera a tu lado y amo la ilusión de que pueda ser posible.  Amo los días que me quedan por verte, las mañanas que me faltan por despertar a tu lado, todos los besos, abrazos y carias que tengo para ti. Amo todo lo que me falta por hacer contigo y todo lo que ya hemos hecho. Amo el tiempo que hemos pasado juntos y el tiempo que nos falta por vivir. Amo lo que provocas en mí y lo que he llegado a provocar en ti. Amo todo de ti. Amo que aún quedan cosas por conocer de ti y amare de cada una de ellas. Te amo. Y no dudo más, yo te amo y amo amarte.


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