viernes, 15 de enero de 2016

Amaba como la luz que entraba por la ventana iluminaba su rostro, esa mañana despertó sonriente, se veía tan feliz y eso me hacia sentir muy bien, no había ni una sola duda, quería despertar todos los días de mi vida asi, como si no me hiciera falta nada mas, como si no existiera un mundo tras la puerta, como si el tiempo no pasara mientras me cautiva su belleza.